Es un 24 de abril el cumpleaños de mi mejor amigo Jorge, el chico con el que había compartido mis más íntimas confidencias, un chico guapo y que podría atraer a cualquiera como me atraía a mi, era su cumpleaños y sabía que esta era la oportunidad perfecta para decirle lo que soy, "seguro que el me entendía" pensé " el es mi mejor amigo, siempre nos lo contamos todo".
Estaba decidido hoy hablaría con el y se lo diría pero eso sería más tarde ya que tenía que preparar su regalo el siempre pedía pequeñas cosas y le gustaba lo que le dieses no se quejaba por nada, por lo que como estábamos a punto de cumplir los dieciocho los dos me aventure y reuní todas las fotos que tenía con el desde que era pequeño hasta ahora, y hice un collage el cual tarde más de un mes en completar, pero había quedado perfecto.
Ya era la hora, envolvi el regalo y fuimos a casa de el como siempre, y nada más terminar la estupenda cena organizada por sus padres dejamos todo el grupo de amigos los regalos en la habitación de el esperando a volver de fiesta y abrirlos juntos, como siempre.
La fiesta comenzó estupendamente, hasta que llegaron "ellos" los supuestos amigos que conoce de alguna actividad en la que yo no he estado, ya no volví a ver a mi amigo hasta las 5 de la madrugada hora de volver a casa, yo esta bastante indignado no paso tiempo con nosotros, conmigo... Pero bueno era feliz que es lo importante y ahora estaremos todo el grupo juntos durmiendo en su casa y con suerte yo en su habitación , se puede pedir algo mejor.
Al llegar a su casa vimos un post-it que decía "cariño no vamos a estar en casa, hemos tenido que ir a ver a la abuela que se encontraba mal, no te preocupes, cuida la casa y pasatelo muy bien".
Jorge entro muy feliz en casa y me dispuse ha hablar con el, en privado:
-Jorge ¿puedo hablar contigo? -Dije yo.
-Claro pero espera un segundo que voy a llamar a alguien ¿vale?- me dijo
-De acuerdo tío no pasa nada espero- le respondí mientras paseaba por el pasillo esperando a que acabase.
- Hey tíos, que mis viejos no están venir para aquí que vamos a montar una fiesta de puta madre, y tengo alcohol.- Le escuche de lejos mientras hablaba con alguien- Hey Raúl ayúdame a coger esto y llevarlo a la habitación-me dijo.
-Sin problema tio- le respondí mientras llevaba todo el alcohol que tenía a la habitación.
Cuando acabé de llevar el alcohol, sonó el timbre de la puerta, eran esos tíos y tías que estaban de fiesta, ya sabía que hoy no podría contarle nada a jorge, otro día sería menos mal que el me entendería y apoyaría.
La noche se volvió muy loca, mucho alcohol, mucho calor y mucha gente agrupada en un espacio tan pequeño asique salí a respirar un poco y aproveche para ir al baño, al volver a la habitación vi como habían abierto mi regalo, y decían que quien había echo esa mariconada, yo no sabía quien lo decía hasta que vi que era Jorge mi mejor amigo, el que ahora mismo estaba tirando de mala manera mi regalo, por lo que me fui de aquella casa, no hacía falta que nadie descubríera que soy, ni siquiera Jorge.
Pues menudos hijos de puta. Soy yo y le rompo la cara a todos con el colash si hace falta.
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